lunes, 20 de abril de 2009

Conducta particular: moral sobrenatural

* D-I-O-S o no
* Galileo ya no es reo
* Pena de muerte, al garete
* Cretinismo y CRISTIANISMO
* Bandidos vendidos y vencidos
* Sólo locos y locos solos
* Solución al error del terror

* Justicia y Paz, Dicha y Verdad
* El mérito auténtico
* El valor del dolor
* Hacer el bien
* La suerte de la muerte
* El infierno, ¿un misterio?

15 comentarios:

Timoteo dijo...

D-I-O-S o no
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Hay entes y/o fenómenos que o no los vemos (aire), o no los percibimos de manera consciente por nuestros otros sentidos (radiaciones y ondas diversas...), o no los detectamos con nuestros actuales sistemas (mundo submicroscópico, ultratelescópico...), lo que no significa que no existan.

Seguramente conocemos sólo algo del UNIVERSO entero (espacio, materia, tiempo...) y, únicamente, una escueta parte de la naturaleza y de la vida.

El enorme conjunto completo de la probable inmensidad restante, hoy y para nosotros, es un misterio.

Es un misterio, pero es, existe (tiene, presumiblemente, que existir) aunque no lo lleguemos a abarcar o comprender.

En época pasada, la persona humana debió experimentar una caída (culpable) desde su superior "status" físico, intencional y conductual, de mantenimiento o sostenimiento.

Si no hubiese habido culpa, no habría subida (penosa) o castigo. Si no hubiera pena o castigo, no habrían confusión y muerte. Si no hubieran confusión y muerte, no habría mérito. Si no hubiera mérito, no habría premio. Si no hubiera premio, no habría Cielo. Y si no hubiera Cielo, no habría D-I-O-S.

Pienso, luego existo. Existo (y tantas otras personas, animales, plantas y cosas maravillosas); por tanto, exite (tiene, razonablemente, que existir) EL AUTOR o CREADOR.

ÉL es EL TODO-INFINITO (OMNISAPIENTE, OMNIPOTENTE, OMNIBIENHECHOR) o LA PERFECCIÓN ABSOLUTA.

ÉL es, se mire por donde se mire, nuestro ÚNICO SER SUPREMO y JUSTO (queramos o no, creamos o digamos que no). ¡Creencia en la evidencia!

Nuestras neuronas no son capaces de entender, íntegramente, a D-I-O-S, pero sí de atisbarLO.

D-I-O-S es y está. SU EXISTENCIA lo es con independencia de lo que seamos (pensemos y hagamos) los humanos.

Y todo lo demás, lo que no corresponda a SU REAL ENTIDAD (¿qué es lo que queda?), impresiona o suena a alharacas, a añagazas y/o a agua de borrajas.

Timoteo dijo...

Galileo ya no es reo
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Hace 350 años, Galileo descubrió y dio a conocer que la Tierra da vueltas alrededor del Sol.

Por ello, la Inquisición le condenó y fue encarcelado de por vida...

El Papa reconoce, públicamente, el error lamentable ahora... (lo informaron, recientemente, los medios de comunicación).

Inquisición y restauración.

A buen entendedor, pocas palabras mejor. ¡Ahora! ¡"Al cabo de dios te salve"...!

Por supuesto que las prisas y el estrés nos hacen a menudo migas y puré, pero lo expuesto equivale no tanto a ir despacio como a casi no andar.

Por extensión y experiencia, todos o muchos sabemos u oímos casos estremecedores, espeluznantes como éste, de personas o personalidades que fueron, desgraciadamente, sentenciadas y aun matadas (¿?), siendo o resultando ser, cuando menos, inocentes a la postre (de los pies y manos, a los dientes y cogote).

Menos mal que raro es el individual mal humano que más de cien años dure (como el de Galileo, a quien se lo prolongaron tres siglos enteros y medio..., sin misericordia, sin gracia, sin altar...).

Menos mal que la felicidad verdadera, la auténtica esencia estriba, llanamente, en la claridad de conciencia.

Suerte, sobre todo, que algún día final UNA JUSTICIA SUPREMA-PERFECTA nos tendrá que decir, al desnudo (a cada uno y al mendrugo), la última y única palabra realmente válida y certera.

Y "bien se vale", igualmente, mientras y hasta tanto, que no hay absolutamente nada como la luz de la mañana.

Timoteo dijo...

Pena de muerte, al garete
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A raíz de la reciente publicación del Catecismo de la Iglesia Católica, la TV emitió un debate en un programa con garra, poniéndose sobre el tapete el tema de la pena de muerte, a la que el mencionado Catecismo reconoce ilícita, pero admitiendo, inespecificadamente, salvedades o excepciones (distintas de las situaciones evidentemente especiales que corresponden a la eutanasia y al homicidio en defensa ante agresión o amenaza vital).

Si alguien nos mata a algún familiar o ser querido, nuestra reacción primera (en general) es la de ajusticiar de inmediato y tratar de borrar de la geografía al autor o "mandria" (siguiendo la vieja ley del Talión: "ojo por ojo y diente por diente" o "quien a hierro mata, a hierro muere").

Pero puede suceder y acontece que los allegados del último ultimado o liquidado (no contentándose con lo del uno por uno o uno por otro) prosigan ejercitando nueva e idéntica revancha, provocándose así una eterna cadena de violencia o espiral de sangre indeseable.

Es por ello que la aplicación a rajatabla de la citada ley del Talión (muerte por muerte) puede resultar interminable, es relativamente disuasoria y, desde luego, humanamente no razonable.

Por otra parte, hace 1993 menos 33 años, JESÚS de Belén o Nazaret, CRISTO (y tantos otros después) nos conmovió, en Jerusalén, con su ejemplo supremo y tan increíble como sublime.

Tras un gris enjuiciamiento "sui géneris" y sin talento, fue cruelmente vejado y, antes de ser del todo silenciado a lo bárbaro, aún imploró el perdón para sus jueces sin nueces... y para los majaderos recaderos de éstos.

Pienso que el Catecismo de la Iglesia Católica, en el extremo opuesto, tiene la letra no ya muerta sino mala.

Y entiendo que tal Catecismo podrá ser muy "católico" (apostólico y romano...) pero, al respecto y por tanto, también poco CRISTIANO.

Timoteo dijo...

Fe de erratas (en "Pena de muerte, al garete"):

Donde pone "extremo opuesto", debe poner "extremo expuesto".

Timoteo dijo...

Cretinismo y CRISTIANISMO
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Cretinismo, un abismo en laberinto:

Barbarie, "carroñería", cobardía, desidia, desaires a mares..., ¿insignes insignias del terrorista y del "droguista"?

Es evidente que, en estas "guisas", lo que priva y prima es lo demente y la ausencia de decencia.

Todo eso, y más, es lo que se teje, lo que emerje, lo que se muestra o enseña; pero, ¿qué existe en las raíces y detrás de las narices?

Las desinformación y la deformación (¡desorientación y confusión!) imperan en gran manera. La inquietud anda y manda en la juventud.

La frialdad glacial y la fenomenal hostilidad de la sociedad resienten y revientan, singularmente, a los jóvenes en todos los órdenes.

En su personalidad inciden, intensamente, la reinante acritud apoteósica y la amoralidad espectacular: violencias y violaciones (caseras, callejeras y "televiseras") de los mejores valores, tenebrosas y asquerosas escandaleras de algunos individuos excesivamente pudientes...

Numerosos inmaduros reaccionan refugiándose en las drogas evasivas e invasoras; otros se escudan y parapetan, descarada y descarnadamente, tras las trolas de las pistolas (sin contar ni descontar la leña y la pena de ciertas estolas...).

Así nacen (maman, retozan y destrozan) la agresividad, el gamberrismo, el fanatismo tremendista, el nihilismo, la "necedad" a ojos vista.

CRISTIANISMO, un respiro en el camino:

El mundo está herido aunque no mudo ni perdido. España conserva tantas agallas como entrañas; y los españoles somos capaces de dar soluciones a esos males:

EDUCACIÓN y PREVENCIÓN son las del juicio (no es de extrañar que se haya llegado a decir que los maestros y profesores tienen los secretos y los resortes del porvenir); sensibilidad y solidaridad (con el horror de la marginación de la gente, se entiende), misericordia y concordia, las de CRISTO.

Contra drogadicción, pronta y óptima acción. Contra terrorismo, determinismo: el del tesón, el del calor, el del amor.

Timoteo dijo...

Bandidos vendidos y vencidos
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¿Políticos? ¿Mal paridos? ¡Asesinos!

Todo son signos. Cuanto más necios, más tiesos. A más egoísmo nacional, más militarismo radical (psicodelia y parafernalia).

El patriotismo exagerado sólo provoca odio encendido; y el odio, óbitos. La sangre derramada, a la sangre clama (la desgracia marca).

El terrorismo es fanatismo, despotismo y falta de altruismo.

Si se vence sin convencer, es mejor perder. Realmente sólo vence, finalmente, quien convence.

¿Mal paridos?

Los progenitores biofísicos, padres y madres, pueden no tener nada que ver con los hijos criminales, pero sí sus "intelectuales" impulsores. ¿Inteligencia? La violencia de las cavernas demuestra su ausencia.

Los matapersonas, de ninguna forma son comparables con los animales salvajes, que sólo depredan por hambre.

Oí que alguien estuvo largo tiempo secuestrado en cuatro metros cuadrados y pensé que no podrán haber seres peores que los bárbaros humanos.

Más quiero a mi perro cuanto al humano lo veo más gusano.

¿Políticos?

Ningún indicio. ¡Paralíticos psíquicos!

Asesinar no es politizar. La fuerza se emplea con las ideas (democráticas, no idióticas). Las etnias puras son absurdas hoy y tétricas.

El nacionalismo exacerbado y exaltado es anacronismo e insolidaridad en su totalidad.

Pero asimismo reino dividido, reino perdido. Si no hay firmeza, el terrorismo y el cinismo imperan. ¿Se podrá sacar entereza de la corruptela?

La manzana no se masca (España se marcha) con los gusanos que la minan; hay que quitarlos deprisa. Justicia que se prolonga, justicia pilonga.

¿Fotografiamos y buscamos sólo a los "mandados"? Quien extorsiona, a chirona. Quienes incitan a la camorra, a la sombra de las rejillas. El miedo, al basurero.

La gente (decente y de buena voluntad) está caliente, pero la serenidad (no la debilidad) en el sentir y discurrir es la mejor manera de ir por la vereda de la paz.

Un enjambre es un conjunto y un hormiguero lo es: los humanos de todo el mundo debiéramos serlo también.

¿Dónde se esconden las neuronas luminosas?

Me parece denigrante y demencial demandar "negociar" (¿qué?, ¿de qué?) con una banda miserable que se crece con matanzas (bandidos acullá vendidos y acá ya vencidos).

Aquí la gente es la que manda, apunta y dispara "implacable e impecablemente" en las urnas.

Allí o allá, nuestro SUPREMO JUEZ es quien les acabará de arreglar el pelo con esmero y de una vez...

Timoteo dijo...

Sólo locos y locos solos
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Lo importante no es ir a dar el pésame corriendo, sino acompañar realmente en el sentimiento (y en el conocimiento...).

Sin ideas, tragedias. No es lo utópico, sino lo lógico. No se trata de luchar y vencer sin cuartel, sino de pensar y saber lo que es menester.

La avaricia (¿como el colesterol?) achica el corazón de la razón. Sólo con la alegría de verdad, de amar (no con la algarabía de matar) logro la salud mental.

¿Ayudar al criminal? ¿Mejor votar al irracional? ¿Matar para medrar? ¿Amedrentar para alcanzar? ¿Medios rateros? ¿Cerdos sueltos?

No son comparables con los animales. Es evidente que pierden con creces. Ni los animales lo hacen.

Matones sin parangones, maniáticos (¿manías? ¡gratuitas!), fanáticos, tocados del ala, anacrónicos y tan sórdidos (a salto de "mata"), vacuos de cráneo, sin sesera en la azotea.

La tradición (de la razón) no es hacer lo que nuestros antepasados hicieron, sino en hacer lo que ellos habrían hecho de vivir en nuestro tiempo.

¿Cómo es posible que alguien sea capaz y se atreva a jalear a la secta de la ETA? ¿Sobresalientes por indecentes? Preferentemente, dementes. Matrícula de honor en horror de película de "acción" (acción del vagón y matón, chabacana, ancha y desequilibrada de conciencia y de clientela no cuerda).

¿A la cárcel? Erróneo. Sólo locos y locos solos. Lo idóneo, al manicomio.

Es urgente revolver su revólver y su mente para que lleguen y consigan arribar arriba y mirar a la faz, nunca a la nuca. Gestillos sin gatillos, sin casquillos, sin ga$tillos, ¡con indicios de juicio!

¿Peligro continuo? A atar ya y tratar de arreglar sus fugitivas y desabridas neuronas sensitivas y motoras.

Sabemos de transplantes de pulmón, corazón, riñón, hígado... Que no tarde el específico de cerebro también (extracción de lo cobarde e implante de la razón).

¡Amén, Setién! ¿Diálogo con disparos? Atraco, atraso, fracaso.

¿Ni caso? ¡Buen paso!

¿Vinete alcoholado para que no piensen y sí aprieten? ¿Grilletes a los grillados? Esposas a las pistolas y a las neuronas que las detonan.

A la cordura, sin tortura. Las mejores clases particulares son los gestos cuerdos y los buenos hechos.

¿Desanimar al animal? ¡Desanimar al criminal! Pero el criminal principal no es el que mata sino el que manda: ¡el cabecilla que incrimina!

En terrorismo, quien dispara o mata es el asesino, pero el que esconde la cara, el que pone el arma y el que da la voz es el matón mayor y más cretino.

Terrorismo asesino y cretino.

Las armas y las pistolas nunca acallan ni apartan de su senda a la buena gente que, a la corta o a la larga, siempre vence.

CRISTO no dijo que los encapuchados y escopetados estén en el camino de los bienaventurados, y sí que el ejemplo honesto es lo primero.

No sé (dudo) si los del manicomio, por dementes, merecen incluso Purgatorio o el mismo Limbro, pero creo que, en la antesala del Cielo, veremos enseguida que DIOS es el mejor disparador... (juzgador, enjugador, enjuagador). ¡Con infinita ventaja!

¿Y sólo quedará El Apuntador? Con seguridad que los matones no. Porque quien a hierro mata, a hierro acaba.

La Justicia vengará. El Amor salvará.

Timoteo dijo...

Solución al error del terror
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No es adecuado llamar "muertos" a asesinados, y es desatino proclamar "presos" a asesinos. No vale aprovecharse de lo más bajo, encima.

Es más fácil llegar al sol que al corazón del imbécil, de chulos y brutos. La ignorancia y la leche mala aparecen muchas veces juntas.

Los ciudadanos estamos ya más que hartos de gafes, salvajes y acompañantes. Los impulsores, los que les mandan son bastante peores que los que matan.

Ni hijos de puta, ni hijos de perra (ni las putas ni las perras son responsables de sus masacres), sino discípulos sin escrúpulos o derivados desalmados de su escoria formadora (las escuelas clonadoras que envenenan y emponzoñan; los miserables generadores de "asesinables" y "asesinadores").

Supongo que, al final, todo es cerebral, terrorismo incluido. El terrorismo demuestra maneras de enfermedad demencial en grado vario y cretino. Los terroristas son enfermos a los que les patina el cerebro, diríamos que maníacos o fanáticos sarcásticos.

¿A qué esperan sus señorías si ya detentan la mayoría?

¿La solución?

EDUCACIÓN (LA PREVENCIÓN es lo mejor), mas no cualquiera sino la más correcta: la basada en la (¿rara?) DIGNIDAD y en la solidaridad.

LA DIGNIDAD es sólo esto: respeto a todos los demás y a la conciencia correcta. Con DIGNIDAD, aun en medio del sufrimiento, prevalecerá el contento y LA FELICIDAD. No importa la muerte si se pretende la vida digna como persona.

El ultranacionalismo no es nada más que hiperegoísmo e insolidaridad, sólo odio.

¿Los remedios o remiendos?

La violencia (callejera, campera o casera) merienda, pero no remedia.

Nadie merece la pena de muerte. No obstente, a veces, en defensa de nuestra existencia (en principio y no es sin sentido), debiera ponerse entre rejas perpetuas al gran matón (y, con más razón, al promotor).

Y rehabilitar hasta sanar, sin torturar, a voluntad del asesino recluido, a manifiesta conveniencia del terrorista apologista. Valen parches si se deponen errores.

Sólo los arrepentimientos demostrados (con modos y hechos) son aptos para el perdón, perdón a discreción que no es lo mismo que olvido. Buenos, pero no lelos.

Procuremos, con acierto, por nosotros y los otros. Demos la mano a los honrados y desalentemos a los metemiedos reiterados.

Vayamos virando desde la consideración, y nada más, a la acción más eficaz y de derecho entero (y de deber también).

Volverá a palpitar el tino, el equilibrio. La clarividencia y la buena voluntad inclinarán la balanza de la esperanza.

Timoteo dijo...

JUSTICIA y PAZ, DICHA y VERDAD
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La justicia tan precisa:

Todos los humanos somos hermanos. ¿Nos comportamos como familia unida para lo bueno y lo peor?

Hay que arrimar los hombros entre todos los pudientes y, ¡qué menos!, echar las manos y los guantes necesarios a nuestros precarios semejantes con enormes dificultades en todo el orbe, por el hambre incesante, la pertinaz enfermedad y la muerte escandalosamente pronta, por la ignorancia portentosa en ostentosa consonancia, por la pobreza y la miseria tan tremendas, por las calamidades concomitantes y el diluvio de infortunios, por las agresiones al antojo y las más atroces opresiones en extremos recovecos, por si es poco...

Y ello por nobleza y dignidad y con independencia de su color o condición y de que tengan o dejen de tener petróleos poderosos a placer o cualesquiera otras clases de reservas tentadoras o riquezas naturales al alcance de la escoba...

La paz vital:

Ésta será tanto más entera y duraderamente mantenida en consecuencia, cuanto más importante y realmente se implante la justicia social en el orden mundial.

La dicha querida:

Ecuación elemental y esencial relación: a justicia auténtica corresponde paz cierta, en toda la faz de la Tierra. Y el conjunto de ambas equivaldrá a la felicidad sin igual, al disfrute más gozoso por extinción de lo espantoso.

LA VERDAD principal:

D-I-O-S es, ¡bendita la gracia!, EL SER o ENTE ECUÁNIME y TRASCENDENTE por antonomasia, porque es JUSTO como ninguno (LA JUSTICIA SUPREMA y PERFECTA).

Por lo dicho, es PACÍFICO (LA PAZ INFINITA). Y, en suma y por fin, es FELIZ (LA FELICIDAD CELESTIAL y TOTAL).

D-I-O-S es, pues, por principio asimismo, LA ÚNICA y ABSOLUTA VERDAD y BELDAD (LA VERDAD es bella y hermosa, sin componendas ni sombras).

D-I-O-S es A.S.I. (AMOR SEMPITERNO e INMENSO).

ÉL o ELLA es, o ha de ser, nuestra excelsa meta u objetivo ideal a aspirar y a conseguir hasta morir con regocijo.

Timoteo dijo...

EL MÉRITO auténtico
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MÉRITO es lo único que vale ante EL ÚNICO que VALE (LA JUSTICIA SUPREMA y PERFECTA), que calibrará sin fallar y fallará sin errar:

* A mérito máximo, premio máximo y castigo mínimo.

* A mérito mayor, premio mayor y castigo menor.

* A mérito igual (o equivalente) al demérito, premio igual al castigo.

* A mérito menor, premio menor y castigo mayor.

* A mérito mínimo, premio mínimo y castigo máximo.

El mérito (y demérito) nulo correspondería a las personas que no pudieron ejercitar, conscientemente, su libertad (dementes, infantes).

Entre los mortales, EL MÉRITO INFINITO, razonablemente, no existe; y el mérito cero es poco probable.

Somos libres para hacer todo lo que queramos, pero responsables de todo lo que hacemos.

No eres más santo porque te alaben o avalen, ni más villano porque te vilipendien o vituperen; LO QUE ERES, ESO ERES.

¿Por qué empeñarnos, pues, en querer "quedar por encima" de los demás, cuando lo más interesante es permanecer en nuestro sitio y pedestal?

Timoteo dijo...

El valor dEL DOLOR
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Nacimiento y crecimiento, estudios y disgustos, amores y sinsabores, avatares militares, trabajo y destajo, paros y palos, ataques y achaques... ¡Carrera de penas y pesares a mares!

El devenir de la vida de hoy día semeja una marea de duelos y desvelos sin fin. ¡Hay que ver qué padecer!

¿Ha de servir la rabieta como receta aquí? Contra el dolor, ¿calor o frío? Contra el dolor, ¡mejor tranquilo! Con EL DOLOR se fragua más fino.

Las dificultades fortalecen, con ellas se aferran voluntades. Es evidente que la contrariedad es el pan y el aguardiente de los fuertes y acrecienta el valor de los valientes.

EL DOLOR se conforma y comporta como crisol de platino.

Para D-I-O-S, lo único que vale es EL MÉRITO; y el de más quilates, el sufrimiento. ¡Mérito "álgico"!

Valga (¿de sobra?) un simple (¡que no triste!) ejemplo: a la larga o a la corta, tiene el tetrapléjico muy bien ganado el Cielo; y su persona cuidadora..., ¡garantizada la Gloria!

Y el emérito MÉRITO de los misioneros, y el de los mineros y de tantos obreros...

Quien llora ahora..., un poco más y reirá.

D-I-O-S está más cerca de las páginas con lágrimas. Para ÉL, por lo visto, la luz más cotizada está en la hiel y en la sangrada CRUZ de JESUCRISTO.

Timoteo dijo...

Hacer EL BIEN
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¿Bien ama quien nunca olvida? ¿Haz bien y no mires a quién?

Hacer bien es lo importante; y llevarlo a cabo resulta ser lo meritorio por desinteresado.

Ser bueno no es malo. Quien más bien hace, más dicha tiene.

¿Bien está lo que bien acaba? ¿Es lícito hacer un mal (o mala acción) con el fin de realizar luego un ´bien´ ideal o luengo, o mayor y mejor en la intención? No ha de ser nunca táctica a emplear en lógica pura:

* Primero, porque el mal no se debe ni conviene efectuar jamás.

* Y además, claro está, puesto que (en un momento dado) el mal estaría consumado y el ´bien´ quedaría por hacer.

EL BIEN y ´el mal´ existen en este mundo. Si así no fuera, la vida carecería de dirección y sentido, de norte y orden, de rumbo.

EL BIEN está dentro de LA BONDAD; y LA BONDAD pertenece a LA VERDAD.

La verdad es que D-I-O-S es EL BIEN, LA BONDAD y LA VERDAD.

D-I-O-S es nuestra "ESTRELLA POLAR". ¿Hay algo en la Tierra que valga más la pena?

Timoteo dijo...

La suerte de ´la muerte´
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Hacer el bien... y el bien morir.

Dejar de vivir... puede no divertir, pero fallecer no debe entristecer. Nuestros allegados nos seguirán de pies y manos. Y, luego, todos los demás humanos también fenecerán.

Abandonamos, asimismo y para siempre, las penas completas de la Tierra lacerante.

Cuando la descarnada vida más nos invita a sollozar, más, entonces, impulsados nos vemos a "risotear". ¿A quién no le ocurrió?

¡Cuán a menudo quedamos hartos y asqueados! Y reflexionamos infiriendo: ¡este perro (o cerdo) mundo!

Se ha dicho que, si se llora por no poder ver el sol, las lágrimas impedirán divisar las estrellas.

¿Llegaríamos a soportar el horror del dolor que no hubiera de concluir jamás? ¡Morir es vivir!

La defunción, además de reparar, es, pues, precisamente liberación, ¡favor de D-I-O-S!

Y ya que, tras finar aquí, empezaremos de veras a vivir, muramos amando y perdonando, aunque en algún lugar nos lleguen a maltratar y perseguir dejándonos de querer.

¡Viva la muerte alegre! Sobre todo porque, al final de la vía, nos espera LA VIDA CELESTIAL y placentera...

Timoteo dijo...

El infierno, ¿un misterio?
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El encabezamiento no viene, exactamente, a cuento ni se refiere, en concreto, a lo de que "de Madrid al cielo" (pasando por el infierno...).

Se habla del infierno. ¿Es fábula? ¿Es cierto?

En un plano trazamos una vertical y señalamos sobre ella un punto.

Convenimos en hacer coincidir la única serrirrecta vertical, hacia arriba, con LA BONDAD INFINITA; y la correspondiente inferior con su teórica antítesis (¿La Maldad Infinita?).

A partir del punto en cuestión, se pueden proyectar tantas otras semirrectas como se deseen. En aras a la sencillez, lo hacemos sólo sobre el hemicampo derecho, con límite en la línea dicha y pudiendo maniobrar, por tanto (siempre desde el punto), con una virtual amplitud de hasta 180 grados de circunferencia.

Cada una de las semirrectas se puede hacer corresponder con el valor del mérito de cada persona tras su fallecimiento. La medida definitiva de aquél determina el grado de desviación de cada semirrecta con respecto a la de la vertical superior, que se confunde con D-I-O-S (BONDAD-BIEN INFINITOS, CIELO).

Parece aceptable que, a su muerte y según la suerte de sus conductas, todas las personas humanas (se descartan, claro está, Nuestro Señor Jesucristo-DIOS y la Santísima Virgen María, Madre de DIOS) soportan y llevan consigo una carga (más o menos pesada) de maldad o no bondad, que configura un ángulo de separación de su semirrecta en la gráfica. La variable abertura resultante y respectiva, será mayor que 0 grados (LA BONDAD) y menor de 180 (La Maldad).

De igual manera cabe admitir, por lo expuesto, que cualquier persona de juicio sano (incluso la más malvada y perversa) esconda siempre algo de bondad en la interioridad de su alma, corazón o entrañas. De aquí que se piense y manifieste que, a la postre, o todos los humanos nos salvamos o todos nos condenamos. Yo creo en lo primero.

De todas formas, es razonable opinar que, antes de penetrar rectamente y gozar del Paraíso (¿perdido?), todos los diversos deméritos tendrán que ser corregidos o reparados (purgados) de acuerdo con el ladeamiento obtenido por cada semirrecta:

El Purgatorio es el obligatorio lugar provisional donde se debe depurar enseguida el jolgorio de la vida.

Nos trasladamos al semiplano izquierdo, donde construimos otra semirrecta (perpendicular a la vertical anterior); y lo hacemos desde idéntico punto al ya repetido, puesto que nos estamos ahora refiriendo, apartadamente, a otras personas humanas también:

A aquéllas que carecieron de capacidad mental para discernir el bien y el mal, a las que cabe hacer un distingo o emplazar en ubicación especial y "ad hoc", el Limbo, que quedaría representado por la semirrecta que se acaba de diseñar.

Y como para D-I-O-S no hay nada imposible (excepto el mal y la maldad) y tampoco cosa que ÉL no dirija hacia su mejor sentido, es de suponer que todas estas personas serán, son y/o han de ser dichosamente recuperadas (de modo definitivo y para siempre) por sus progenitores, tan pronto como éstos transpasen la fase forzosa de los ardores y sinsabores (¿?) purgativos y compensadores.

¿El infierno es un misterio?

Parece absurdo y burdo sospechar la existencia de una Maldad Infinita porque, de ser así, anularía a LA BONDAD INFINITA, lo que no es posible, ya que es patente que ésta (D-I-O-S) está, todopoderosamente, en todas las maravillosas partes de la naturaleza y de la vida, según numerosísimas y universales evidencias, menos en la finita y retorcida maldad de los humanos.

Parece claro, no obstante, que el Purgatorio peor... es el que más a un "infierno" se tiene que parecer (¡a lo mejor!).

Esta incertidumbre es otra evidente manifestación de la confusión (y mérito) de los humanos, por castigo (y premio) de D-I-O-S.

De todos modos, seamos santos o buenos al máximo. Por si acaso me abraso..., ¡por EL CIELO directo!

Timoteo dijo...

>>> Este "blog", con razón, es más bien para ver que para tratar de participar.

ESPAÑA, 16 de julio de 2009.

El autor,